A primera vista puede parecer que el Zinemaldia no sea el lugar ideal para buscar candidatas a protagonizar futuras sesiones de Bang Bang. En la cartelera tradicional parecería más fácil encontrar títulos que reúnan todos los factores necesarios para que una película nos encaje. Desde el primer visionado Barbie, La La Land o Fury Road nos dejaron claro que algún dia se programaran en Bang Bang, pero en un festival donde el género predominante es el drama o dramón, no parece tarea sencilla.
En los artículos que publicaremos en los próximos días veremos si esta presunción es cierta o no, seleccionando entre las muchas películas que hemos visto aquellas que teóricamente reunían más condiciones para ser Bang Bang.
Empezaremos con Hope, una película coreana dirigida por Na Hong-jin, autor de algunos de nuestros títulos favoritos dentro de la filmografía del país asiático. Tras dirigir peliculas tan estupendas como The Chaser, The Yellow Sea o sobre todo The Wailing, en esta ocasión el director se atreve con una ambiciosa película de ciencia ficción que aunque no se delate en el título es la primera parte de una historia que terminará en futuras entregas.
No vamos a descubrir a nadie el talento de este director para rodar secuencias en las que se maneja la tensión de manera brillante, lo que si es una novedad es su capacidad para rodar con brillantez escenas de acción con una espectacularidad pocas veces vista.
También destaca como es habitual en el cine coreano la habilidad para mezclar géneros y partiendo de la ciencia ficción pasar al ya mencionado cine de acción, la comedia, el western e incluso el terror. Dentro de la comedia destaca una escena en la que un anciano cazador narra su encuentro con los “visitantes” describiendo con todo detalle escatológica situación dando lugar a la que seguro que es la escena más recordada de la película por la mayoría del público.
Los actores y acrrices tambien están a gran nivel brillando especialmente Jung Ho-yeon a quien descubrimos en El juego del calamar, pero que tambien ha protagonizado como Disclaimer, la serie de Alfonso Cuaron que tanta polémica generó en su estreno.
Y tras destacar los grandes logros de la peli vayamos con sus puntos débiles. El primero de ellos es su duración de más de dos horas y media, lo que complica que la pelicula mantenga el gran nivel que brilla en determinados momentos durante todo su metraje. El segundo problema va ligado al primero y es que esa larguísima duración es producto de la repetición de escenas. La primera hora de película es sensacional pero podría serlo aun más sin las mil visitas a espacios donde presuntamente va a aparecer el “bicho” y finalmente no aparece. O a esos mil trompos con el coche de policía que van seguidos de ráfagas de disparos que en su gran mayoría impactan en el pavimento. Se vibra con las primeras cinco veces pero luego ya parece más un chiste que un recurso voluntario, y no hablemos de la eterna cabalgada pero por momentos parece que estén viajando desde Corea hasta China o más allá.
Y dejo para el final lo que menos me gustó de la película: esos últimos minutos en los que de la nada se presenta un LORE en versión narrada por dos personajes a los que les falta una capa de renderizado y que parece sentar las bases de la continuación. Ojalá lo hubieran guardado para esa futura película y lo hubiesen contado de manera menos atropellada y desde luego más amena.
¿La disfruté? Sí, y por momentos mucho. ¿Podría haber sido mejor? Sin duda.
¿Es Bang Bang?: 4/10



