Wild Horse Nine era la película que con más ganas (y miedo) esperaba de la reciente edición del Zinemaldia. Soy un gran admirador de su director Martin McDonagh y sus dos últimas películas fueron mis favoritas en su año de estreno: Tres anuncios en las afueras (2017) y Almas en pena de Inisherin (2022), lo que se traducía en que moría por verla pero me ponía nervioso que no estuviera a la altura de mis expectativas.
Bien, pues mucho tienen que cambiar las cosas para que la nueva obra de este director británico no vuelva a coronar mi lista de este año. En esta ocasión la historia nos cuenta la historia de dos agentes de la CIA en la Chile previa al golpe de estado que se llevó por delante la democracia en el país sudamericano que viajan a la Isla de Pascua o Rapa Nui, que es el nombre original que le dieron los indigenas.
Los protagonistas vuelven a ser dos personajes masculinos, al igual que en Almas en pena en Inisherin o Escondidos en Brujas, e incluso la diferencia de edad entre ellos es similar a los protagonistas de estas dos películas con las que guarda ciertas similitudes. Pero el talento es el talento y Martin consigue que teniendo esos puntos en común la historia discurra por caminos muy diferentes y nos hable de temas a los que no se acercaba en sus anteriores filmes. Con una habilidad prodigiosa es capaz de jugar con el drama y la comedia en una misma escena haciendo que el espectador pase de las lagrimas a la risa sin esforzarse, algo solo al alcance de los más grandes.
En el apartado de las interpretaciones, John Malkovich entrega el que quizás sea el mejor personaje de toda su carrera devolviéndonos al actor que nos deslumbró en Las amistades peligrosas, En la linea de fuego o Quemar después de leer. Sam Rockwell vuelve a ofrecer otro recital similar al que ofrecía recientemente en la tercera temporada de The White Lotus y Steve Buscemi (el actor que más películas ha presentado en Bang Bang) no defrauda aunque en un papel más secundario. No podemos dejar de mencionar en este apartado a la camaleónica actriz Mariana Di Girolamo, a quien descubrimos en Ema de Pablo Larrain y que en sus breves minutos en pantalla consigue transmitir fuerza y vulnerabilidad al mismo tiempo.
Y si estos actores y actrices brillan es además de por su talento por un guion en el que las situaciones y diálogos vuelan altísimo entregando lineas que suenan naturales pero que esconden una brillantez seca y certera. Destacaré la escena en la que el personaje de Malkovich narra los terribles acontecimientos que están por suceder en Chile con una frialdad que evidencia su inevitabilidad: ha sucedido antes y volverá a suceder.
También esperemos que Martin continue este camino hacia el Olimpo y siga entregándonos películas que nos recuerden el motivo por el que amamos el cine.
¿Es Bang Bang?: Si de mí dependiera 10/10 🙂



