Regresar para una nueva temporada nunca tuvo un sabor tan agridulce como el pasado sábado. Es cierto que teníamos ganas de reunirnos con todos vosotros, pero al mismo tiempo sabíamos que tocaba despedirnos del que fue un compañero de proyecto y también un amigo.
Para este prólogo del terror apostamos a caballo ganador, más o menos. La primera película era una elección clara, y es que Matrix fue la más votada en la encuesta que hicimos en junio. Para acompañarla decidimos apostar por REC, una película fantástica, pero de miedo, miedo, sin nada que endulzara el plan para aquellos a los que no les gusta este género.
Para nuestra sorpresa, la respuesta fue excelente, con una sala casi llena de valientes que decidieron sumarse al plan en un inicio de temporada que habíamos arrancado con perfil bajo, sin ni siquiera hacer presentación. Como dijimos en el escenario, no podemos estar más que orgullosos de vuestro apoyo, comprando abonos sin que ni siquiera nosotros tuviéramos un plan claro en el horizonte.






Pero, hablando ya puramente de la sesión, la primera sorpresa os estaba esperando en el photocall, donde, en vez de uno de nuestros clásicos cutredecordados, encontrasteis una pantalla verde con la que había… «un plan». Para animar la escena y acompañar vuestras poses, os esperaban unas cuantas armas, unas cuantas gafas estilo Morfeo y un par de abrigos tope molones que hicieron que las fotos… molasen.







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Para completar la ambientación, en la barra, además de las clásicas palomitas de regalo, también os esperaban un par de boles con pastillas azules para olvidar y rojas para conocer la verdad. Al final volaron todas, para sorpresa de nadie.
En la presentación, Ylenia volvió a calzarse las botas y salió como un huracán al escenario, dando paso a varios vídeos, entre los que el que nos habían enviado Paco Plaza y Javier Botet saludando al público Bang Bang ganó por goleada.
Después llegó el momento de pedir voluntarios y hubo tanto ofrecimiento que Ylenia tuvo que mandar a una pobre chica de vuelta a su asiento, animándola a que en la próxima sesión lo intentase de nuevo. El juego que habíamos preparado para la ocasión rivalizó en sinsentido con aquel de rol de abril, pero resultó igual de divertido. Al menos para nosotros…
En esta ocasión se trataba de aprovechar el aprendizaje instantáneo de Matrix para dominar ciertas habilidades, aunque tuvimos la delicadeza de sustituir el pinchazo en la nuca por un chasquido de dedos que recordaba al de un hipnotizador. Las disciplinas que tuvieron que demostrar dominar empezaron con un razonable kung-fu, para pasar después al dominio del idioma italiano y acabar con las sevillanas, momento en el que el voluntario combinó todo aquello con un toreo que ni siquiera él supo explicar de dónde salía.
Tras el cachondeo llegó el momento de anunciar la propuesta para diciembre, que fue recibida con una gran ovación al descubrir que Marty McFly regresará a Bang Bang acompañado del ogro verde más querido del cine: ¡Shrek!
Y, sin poder demorarlo más, llegó el momento de llevar al escenario una despedida que ya habíamos compartido en redes y en persona. El encargado de poner en palabras lo que todo el equipo de Bang Bang sentía fue Patxi, que leyó un emocionante texto en el que se homenajeaba a Mikel, nuestro fotógrafo y nuestro amigo, mientras el resto del equipo le acompañaba y arropaba. Tras un abrumador aplauso del público, que emocionó a la familia de Mikel, que había querido acompañarnos en la sala, nos retiramos dejando el protagonismo a las películas, que son el eje de nuestro proyecto.
Matrix, 25 años después, demostró que sigue siendo una película pertinente por sus debates filosóficos y apabullante por sus increíbles escenas de acción. REC demostró… que da miedo. Mucho miedo. Ver las caras a la salida de la sesión fue todo un poema. Y si escuchamos algo, fue un «cabrones, vaya mal rato que nos habéis hecho pasar. ¡Esta peli daba miedo de verdad!».
Y así, con la sensación de haber conseguido montar una sesión especial por muchos motivos, nos fuimos a casa pensando ya en diciembre y en lo que prepararemos para despedir el año. Queremos conseguir que salgáis felices de la sala, dejar atrás un 2026 con momentos muy tristes y recibir con una sonrisa el nuevo año.
Gora Bang Bang.




